La Hermandad de las Angustias de Villamartín abre el plazo para presentar candidaturas a su nueva Junta de Gobierno

La corporación comunica oficialmente el inicio del proceso electoral conforme a la normativa diocesana vigente

La Hermandad de las Angustias de Villamartín abre el plazo para presentar candidaturas a su nueva Junta de Gobierno.
La Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias y Santísimo Cristo de la Vera Cruz de Villamartín ha anunciado oficialmente la apertura del plazo para la presentación de candidaturas destinadas a conformar la nueva Junta de Gobierno de la corporación.
Así lo ha comunicado la Hermandad mediante una nota informativa hecha pública, en la que se informa a todos los hermanos de que, desde el pasado 6 de mayo de 2026, quedó abierto el periodo electoral conforme a lo establecido en la normativa diocesana vigente en materia electoral.

El plazo para la presentación de candidaturas tendrá una duración de un mes.
En el comunicado, la corporación anima fraternalmente a todos aquellos hermanos que así lo deseen a “dar un paso al frente” y presentar su candidatura con el objetivo de continuar la labor desarrollada durante los últimos años al frente de la Hermandad.

El obispo de Asidonia-Jerez elige el Santuario de las Montañas para el encuentro diocesano preparatorio de la visita del Papa

La cita, impulsada dentro de las directrices marcadas por la Conferencia Episcopal Española, reunirá a fieles de toda la diócesis en Villamartín el próximo 23 de mayo

El obispo de la Diócesis de Asidonia-Jerez, José Rico Pavés, ha elegido el Santuario de Nuestra Señora de las Montañas como sede del gran encuentro diocesano de preparación para la próxima visita del Papa a España, una convocatoria pastoral promovida siguiendo las orientaciones de la Conferencia Episcopal Española.

La jornada tendrá lugar el próximo 23 de mayo, víspera de Pentecostés, y reunirá a laicos, movimientos, parroquias, hermandades y distintas realidades eclesiales de toda la diócesis en torno a un día de formación, convivencia y oración.

La elección del Santuario de las Montañas supone además un importante reconocimiento al valor espiritual y pastoral que este enclave mariano tiene dentro de la Sierra de Cádiz y de toda la diócesis. El encuentro contará con distintos talleres y momentos de reflexión enfocados a preparar espiritualmente la llegada del Santo Padre, utilizando materiales elaborados por la Conferencia Episcopal Española para este acontecimiento eclesial.

Según ha informado la diócesis, el programa incluirá espacios de trabajo en grupo, momentos de convivencia fraterna y una celebración eucarística presidida por el propio obispo diocesano, que pondrá el broche final a esta jornada de preparación espiritual y eclesial.

La convocatoria se enmarca dentro de las iniciativas impulsadas en toda España con motivo de la visita del Papa León XIV, prevista para el próximo mes de junio, y busca fomentar entre los fieles una vivencia más intensa de la comunión eclesial, la esperanza y el compromiso evangelizador.

El informe FOESSA alerta que la vivienda, el empleo y la salud empujan a miles de personas en la provincia de Cádiz a la exclusión social

Daniel Rodríguez de Blas: “En la provincia de Cádiz 140.000 personas caen en pobreza tras pagar la vivienda”

Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez y la Fundación FOESSA han presentado hoy los resultados del IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en Andalucía, un análisis que revela que la provincia afronta una situación de exclusión social especialmente intensa y marcada por tres grandes factores: la inestabilidad laboral, el acceso cada vez más difícil a la vivienda y el empeoramiento de las condiciones de salud de los hogares con menos recursos. El acto ha tenido lugar en el Obispado de Asidonia-Jerez y ha contado con la intervención de Eugenio Sánchez Salas, director de Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez y de Daniel Rodríguez de Blas, miembro del Comité Técnico de la Fundación FOESSA.

LEE EL RESUMEN DEL INFORME COMPLETO AQUÍ

En la provincia de Cádiz, la vivienda se ha convertido en el gran eje de vulnerabilidad en la provincia. La evolución del precio del alquiler y los gastos asociados empujan a miles de familias a situaciones de pobreza severa. “Más de 140.000 personas en Cádiz caen por debajo del umbral de la pobreza una vez pagados los gastos de la vivienda, lo que convierte esta dimensión en un auténtico generador de exclusión”, ha afirmado Daniel Rodríguez de Blas que también ha añadido que “la vivienda es hoy un ‘derecho fake’: mientras no existan políticas estables que la garanticen, la recuperación económica no se traducirá en integración social”.

La fragilidad del empleo es el segundo núcleo de exclusión. “Alrededor de 120.000 personas viven en hogares donde el sustentador principal ha sufrido en el último año una inestabilidad laboral grave, encadenando períodos de desempleo, múltiples contratos o pasando por varias empresas” tal y como ha señalado Rodríguez de Blas. Asimismo también ha resaltado que “el empleo reduce el riesgo, pero ya no evita la exclusión. Muchas personas trabajan y aun así no logran sostener una vida digna”.

El tercer ámbito crítico es la salud. “Cerca de 200.000 personas en la provincia han tenido que dejar de seguir tratamientos médicos, dietas o comprar medicamentos por falta de recursos, una renuncia que profundiza la desigualdad sanitaria y agrava la fragilidad de quienes ya viven en situaciones de exclusión” ha asegurado, al tiempo que ha añadido que “cuando poder cuidarse depende del dinero que se tiene, la exclusión se vuelve más profunda y persistente”.

Durante la presentación, el director de Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez, Eugenio Sánchez Salas, ha recordado que el Informe FOESSA es una herramienta esencial para comprender la realidad social que Cáritas acompaña cada día. “Desde Cáritas, nuestra misión es clara: acompañar, defender y promover la dignidad de las personas en situación de exclusión. Pero para hacerlo bien necesitamos comprender la realidad en profundidad” ha explicado. A continuación, ha añadido que “los resultados que hoy hemos conocido nos hablan de desafíos serios, pero también de oportunidades. Nos invitan a reforzar estructuras, a innovar en políticas públicas, a trabajar en red, a no dejar nadie atrás”.

Los resultados del informe muestran que la provincia de Cádiz refleja con especial intensidad una tendencia andaluza sostenida: un modelo social que no consigue integrar a quienes viven con más fragilidad, incluso en fases de crecimiento económico. Ante este escenario, Cáritas y la Fundación FOESSA insisten en la necesidad de un nuevo pacto social que sitúe la vivienda, la salud, la protección social y el empleo digno como pilares esenciales de cohesión y justicia social en la provincia.

Asimismo, tras esta presentación a los medios, el informe ha sido dado a conocer a distintas entidades sociales y a diversos representantes de la ciudad de Jerez, entre ellos miembros de la corporación municipal como la alcaldesa. Siendo un encuentro que sirve para profundizar en la realidad social reflejada en el estudio y promover una respuesta conjunta.

Este acto ha estado presidido por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, quien ha estado acompañado por D. Miguel Ángel Montero, Vicario Episcopal de Asuntos Jurídicos y Relaciones Institucionales, Mariló Martínez, Directora del Departamento del Servicio para la Caridad, y Eugenio Sánchez Salas, Director de Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez.

La Hermandad del Prendimiento y la Asociación de Familiares de Alzheimer “Madre Agustina” firman un convenio de colaboración en Villamartín

Hermandad y Asociación sellan un acuerdo solidario para impulsar la ayuda a enfermos de Alzheimer y sus familias en Villamartín

La carpa de salida de la Hermandad del Prendimiento de Villamartín, instalada al efecto para el miércoles Santo en la plazoleta de la Coronación de Villamartín, acogió el pasado Martes Santo el acto de firma de un convenio de colaboración entre la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia en su Prendimiento y la Asociación de Familiares de Alzheimer “Madre Agustina”, en un encuentro cargado de simbolismo y compromiso social.

El acto contó con la presencia, por parte de la Asociación, de su presidente y su secretaria, y por parte de la Hermandad, de su Hermano Mayor. Asimismo, asistió el presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías de Villamartín, respaldando institucionalmente esta iniciativa conjunta.

La apertura del acto corrió a cargo de la secretaria de la Hermandad, quien subrayó el profundo significado del acuerdo destacando que ambas entidades comparten valores esenciales como la caridad, la solidaridad y el servicio a los más vulnerables. En su intervención, puso de relieve que este convenio “no es solo la firma de un documento, sino la formalización de un vínculo que nace de valores compartidos y que aspira a ser permanente, fecundo y transformador”, remarcando el compromiso activo de la Hermandad con la acción social y el acompañamiento a quienes más lo necesitan .

El acuerdo suscrito establece un marco de hermanamiento entre ambas instituciones, con el objetivo de desarrollar iniciativas conjuntas en ámbitos solidarios, formativos y asistenciales. Entre los compromisos adquiridos, se contempla la colaboración en campañas solidarias, la organización de actos benéficos y el impulso del voluntariado, así como la aportación de recursos por parte de la Hermandad para apoyar la labor de la Asociación.

Con este convenio, ambas entidades refuerzan su compromiso con la sociedad villamartinense, aunando esfuerzos para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por Alzheimer y sus familias, y consolidando un modelo de cooperación basado en la cercanía, la fe y la responsabilidad social.

El acto concluyó con la firma oficial del acuerdo y el deseo compartido de que esta unión se convierta en un signo visible de esperanza y en un ejemplo de cómo la colaboración entre instituciones puede generar un impacto real y positivo en la comunidad.

El Ayuntamiento de Villamartín refuerza su apoyo a la Semana Santa 2026 con un nuevo convenio

El Consistorio aporta financiación, entrega camisetas de costaleros y amplía la cesión de espacios municipales a hermandades y al Consejo Local

Villamartín ha vuelto a poner de manifiesto su firme apuesta por sus tradiciones con la firma del convenio anual de colaboración entre el Ayuntamiento y las hermandades de la localidad, mediante el cual el Consistorio aporta la dotación económica recogida en los presupuestos municipales destinada a respaldar la celebración de la Semana Santa de 2026.

El acto, celebrado en el salón de plenos del Ayuntamiento, contó con la presencia del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, así como de representantes de las distintas hermandades del municipio.

Este acuerdo no solo garantiza apoyo económico necesario para el desarrollo de los actos procesionales, sino que también evidencia el compromiso continuado del Ayuntamiento con el tejido cofrade villamartinense. En este sentido, cabe destacar que, coincidiendo con la firma del convenio, las hermandades han recogido las tradicionales camisetas de costaleros, que este año han sido sufragadas íntegramente por el propio Consistorio.

Más allá de la aportación económica, el Ayuntamiento ha venido desarrollando en los últimos años una política activa de apoyo estructural a las hermandades. Así, prácticamente la totalidad de estas corporaciones dispone ya de espacios físicos de titularidad municipal para el desarrollo de sus actividades. La última entidad en incorporarse a esta red de infraestructuras ha sido el propio Consejo Local, que cuenta desde ahora con una sede asignada.

Asimismo, el Consistorio ha habilitado espacios específicos para el almacenamiento de pasos y enseres, ubicados en el antiguo almacén de camineros en la zona de Matrera, lo que supone un importante avance en la conservación del patrimonio cofrade y en la logística de las hermandades.

Con estas iniciativas, el Ayuntamiento de Villamartín consolida su papel como uno de los principales impulsores de la Semana Santa local, reafirmando su compromiso con una tradición que constituye un pilar fundamental de la identidad cultural y social del municipio.

El Vía Crucis escolar de Villamartín convierte el Viernes de Dolores en una lección viva de fe, tradición y futuro

Los alumnos de los colegios de Villamartín protagonizan una jornada entrañable que une generaciones y mantiene viva la esencia de la Semana Santa desde la infancia

En Villamartín hay tradiciones que no solo perduran, sino que crecen, se renuevan y emocionan con más fuerza cada año. Y si hay una cita que simboliza como pocas el alma viva de nuestra Semana Santa, es el Vía Crucis escolar que, en este 2026, ha vuelto a convertir el Viernes de Dolores en el verdadero pórtico de nuestra Semana Mayor.

En la mañana de este señalado día, los alumnos del colegio Torrevieja han protagonizado, una vez más, un Vía Crucis cargado de autenticidad. Desde sus primeras estaciones, el cortejo ha estado acompañado por profesores, vecinos y familiares, en una muestra palpable de cómo la fe se transmite desde la infancia y se comparte en comunidad.

Este año, además, el protagonismo ha recaído, una vez más, en la venerada imagen de Jesús Nazareno —conocido cariñosamente en Villamartín como “el jorobadito de la Coronación”—, una talla profundamente arraigada en la devoción popular. No en vano, esta imagen recibió culto durante años en la Capilla de las Monjas, en la calle Los Reyes, cuando aún permanecía abierta, antes de que la comunidad religiosa regresara a su casa natal en Córdoba, quedando desde entonces en la Capilla de la Coronación, ligada de manera especial a la vida cofrade de nuestra localidad.

Junto a ellos, fieles a la cita, han estado los conocidos “costaleros de Dios”, jóvenes que, año tras año, se inician en el esfuerzo, la responsabilidad y el compromiso de portar sobre sus hombros algo más que un paso: una tradición. Este año, como marca el tiempo y la vida, han sido nuevas las caras que han ocupado las trabajaderas del pequeño paso, porque quienes participaron en ediciones anteriores ya forman parte de las distintas cuadrillas de costaleros de nuestra localidad, dando así continuidad a un relevo tan natural como necesario.

Y es que para comprender la magnitud de lo vivido hoy, es imprescindible mirar atrás. Fue en 2014 cuando esta hermosa iniciativa dio sus primeros pasos . Aquel primer Vía Crucis infantil no solo recorrió las calles del barrio, sino que sembró una semilla profunda: la de una Semana Santa que se aprende desde niño. Aquel día, todo un barrio se volcó, engalanando sus calles y acompañando a los escolares en un recorrido que culminó en una imagen de unión intergeneracional difícil de olvidar.

Hoy, más de una década después, aquel germen se ha convertido en una realidad consolidada y esencial. El Vía Crucis escolar no es ya una actividad más, sino una tradición que anuncia, con emoción sincera, la llegada de los días grandes. Un acto que ha demostrado que la fe no entiende de edades y que el futuro de nuestra Semana Santa se escribe, año a año, en los pasos pequeños pero firmes de nuestros jóvenes.

Así, entre rezos, tambores y miradas llenas de ilusión, Villamartín ha vuelto a reencontrarse con lo más puro de su esencia. Porque aquí, la Semana Santa no solo se celebra: se vive, se enseña… y, sobre todo, se hereda desde el corazón.

Con las Angustias empezó todo

La histórica cuadrilla de costaleros renueva su ofrenda floral en el Domingo de Pasión, en una cita marcada por la memoria, el relevo generacional y la identidad cofrade de Villamartín

Hay gestos que, más allá de su sencillez, resumen toda una forma de entender la Semana Santa. El pasado Domingo de Pasión, coincidiendo con el besamanos a Nuestra Señora de las Angustias, la cuadrilla de costaleros de Nuestra Señora volvió a protagonizar uno de esos momentos que conectan pasado y presente, tradición y futuro. A los pies de la Virgen, entre cirios encendidos y flores recién depositadas, se repitió una escena que forma parte ya del patrimonio sentimental de la localidad.

La ofrenda floral reunió a costaleros de distintas generaciones, desde quienes acumulan años de sacrificio bajo las trabajaderas hasta niños y jóvenes que observan y aprenden, soñando con portar algún día a la que el pueblo reconoce como Madre de las Angustias. Entre ellos se encontraba también el pregonero de la Semana Santa de Villamartín 2026, don Enrique Sánchez Moreno, costalero de la Santísima Virgen, que quiso sumarse así a un acto cargado de simbolismo y compromiso personal.

Porque en Villamartín, hablar de esta cuadrilla es hablar de historia viva. No en vano, fue la primera formada íntegramente por hermanos costaleros que asumieron la responsabilidad de llevar un paso en la localidad, un hecho que supuso una transformación profunda en las formas y estilos de su Semana Santa. Aunque la ortodoxia cofrade local no siempre lo admita abiertamente, muchos coinciden en señalar que con ellos empezó todo: una nueva manera de trabajar, de sentir y de concebir la cuadrilla como espacio de fraternidad y entrega.

Aquellos pioneros, conocidos popularmente como «la cuadrilla del amor», introdujeron una forma distinta de entender el esfuerzo compartido bajo el paso, marcando una senda que con el tiempo sería asumida por otras corporaciones. Su legado permanece hoy intacto en actos como esta ofrenda, heredera de antiguas costumbres como la entrega de la molía —herramienta indispensable del costalero— a los pies de la Virgen como muestra de devoción y gratitud.

Con el paso de los años, aquella tradición se transformó en el gesto floral que cada Domingo de Pasión, coincidiendo con el besamanos de Madre de las Angustias, congrega a decenas de hombres y jóvenes en torno a la imagen, en una estampa de recogimiento que anuncia la inminencia de la Semana Santa. La escena, cargada de emoción contenida, habla de continuidad, de memoria y de identidad.

Así, la Hermandad de las Angustias vuelve a recordar que su historia no se escribe solo en los días grandes de la primavera, sino también en estos momentos íntimos que alimentan la fe popular y fortalecen el vínculo entre generaciones. En Villamartín, donde la Semana Santa se vive como una herencia compartida, la cuadrilla de las Angustias sigue siendo, para muchos, el principio de todo.

Villamartín pregona su Semana Santa mirando al cielo… y esperando a su Esperanza

El joven cofrade Enrique Sánchez Moreno anuncia la Pasión de 2026 en una exaltación marcada por la devoción mariana, la memoria cofrade y la ilusión de futuro

Villamartín comenzó a latir en clave de Semana Santa en una noche que tuvo más de oración compartida que de acto protocolario. El pregón pronunciado por el joven cofrade Enrique Sánchez Moreno —presentado por Gonzalo Espinosa Holgado— convirtió el anuncio de la Pasión de 2026 en una auténtica proclamación de fe popular, en la que tradición, vivencias personales y anhelos colectivos se fundieron bajo un mismo sentimiento.

La Virgen de las Montañas, raíz espiritual del pregón

La exaltación se abrió con un profundo acento mariano dirigido a la Virgen de las Montañas, referencia devocional indiscutible del municipio. Desde el primer instante, el pregonero situó su intervención en el terreno de la gratitud y la intimidad espiritual, evocando la llamada interior que, según expresó, sintió bajo la mirada de la Madre cuando esta desciende de Pajarete para encontrarse con su pueblo.

En un arranque de tono lírico y confesional, la Virgen fue presentada como consuelo, identidad y herencia compartida, como la presencia que transforma las calles en un abrazo colectivo y sostiene la fe sencilla de generaciones enteras. Así, el pregón quedó cimentado desde su inicio sobre la certeza de que la Semana Santa villamartinense no se entiende sin el amparo permanente de la Virgen Chiquita.

La Esperanza que aún no está… pero ya vive en el pueblo

Si hubo un instante que elevó la emoción de la noche hasta el clamor contenido, fue el dedicado a la futura Virgen de la Esperanza, titular mariana de la Hermandad del Prendimiento. Aún no ha llegado físicamente, pero su ausencia tangible contrasta con la intensidad con la que ya habita en la espiritualidad de sus hermanos.

El pregonero transformó este pasaje en una reivindicación devocional cargada de sensibilidad y esperanza. La evocó como consuelo de los enfermos, refugio de los que sufren y plenitud futura para una corporación joven que ha crecido sostenida por el trabajo silencioso y la ilusión compartida. En sus palabras se escuchaba la voz de todo un barrio que aguarda con fe la llegada de la Madre para acompañar al Señor en la noche del Miércoles Santo. La súplica se convirtió así en símbolo de una religiosidad viva, en construcción constante, que mira al futuro sin perder la raíz.

Infancia cofrade y memoria sentimental

Más allá de los momentos reivindicativos, el pregón avanzó como un recorrido por la propia biografía cofrade del exaltador. Sánchez Moreno evocó con especial ternura las primeras experiencias de la infancia: los sones lejanos que llamaban desde la noche, la ilusión de vestir la túnica por primera vez o la fascinación por el caminar de los pasos.

Su relato fue el de una generación que ha aprendido la Semana Santa desde la cercanía del barrio y el calor de la familia, descubriendo en ella no solo una tradición cultural, sino una vivencia espiritual que moldea la identidad personal y colectiva.

El Miércoles Santo del Prendimiento, fe que se hace consuelo

Uno de los bloques más intensos estuvo dedicado a la Hermandad del Prendimiento y a su barrio de la Coronación, descritos como un espacio donde la devoción se convierte en gesto concreto de humanidad. Especialmente conmovedora fue la evocación del paso por el hospital, momento en el que la procesión abandona el bullicio de las calles para entrar en el silencio de los pasillos blancos.

Allí, según narró el pregonero, la fe se transforma en presencia cercana para quienes sufren la enfermedad o la incertidumbre, convirtiendo cada visita en un auténtico acto de evangelización silenciosa. La escena fue descrita como uno de los signos más auténticos de la religiosidad popular contemporánea, capaz de llevar esperanza allí donde el dolor parece imponerse.

La voz de los costaleros y el esfuerzo invisible

El pregón reservó también un espacio destacado al mundo de la costalería, presentado como uno de los pilares esenciales de la Semana Santa local. Desde su experiencia personal, el exaltador describió el sacrificio físico y emocional de quienes sostienen los pasos desde el anonimato, cargando no solo el peso de la madera y el metal, sino también promesas, recuerdos y plegarias.

Fue un homenaje sincero a las cuadrillas que, año tras año, mantienen vivo el pulso de la tradición con una entrega que raramente busca reconocimiento público.

De la Pasión al gozo de la Resurrección

La narración avanzó después por los distintos momentos de la Semana Mayor, desde la alegría luminosa del Domingo de Ramos hasta la solemnidad recogida del Viernes Santo y el silencio reverente del Santo Entierro. Cada jornada fue descrita con un lenguaje sensorial que evocaba el olor a azahar, la cera derramada sobre las manos infantiles o el eco lejano de las marchas procesionales.

El pregón culminó en la explosión jubilosa del Domingo de Resurrección, presentado como la confirmación definitiva de que la fe, tras atravesar el dolor y la muerte, encuentra siempre un horizonte de vida nueva.

Una Semana Santa que se construye cada día

La intervención concluyó con una invitación a vivir la fe más allá de los días señalados, a mantenerla presente en lo cotidiano como guía y compromiso. Con un tono sereno y agradecido, Sánchez Moreno dejó en el ambiente la sensación de haber pronunciado algo más que un discurso: un acto de comunión colectiva que anunció la Semana Santa y, al mismo tiempo, reafirmó el espíritu de un pueblo que sigue construyendo su tradición con paciencia, trabajo y esperanza.

Así, Villamartín quedó convocado a su Semana Mayor de 2026 con la mirada puesta en el horizonte. Allí donde la Hermandad del Prendimiento continúa aguardando a su Virgen. Porque mientras la Esperanza no llegue en forma de imagen, seguirá llegando cada año convertida en oración compartida y en certeza íntima de que la fe, cuando es verdadera, siempre termina floreciendo.

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